Hace una semana nos escapamos un día a uno de mis rincones favoritos de Catalunya: la Costa Brava. Si me sigues en Instagram ya te habrás dado cuenta de que mi perfil se ha llenado de fotos de barcos y casas blancas.
Como no podía ser de otra manera, me llevé la cámara. En parte para reconciliarme un poco con ella y también para empezar a cumplir mi propósito de mayo. Disfruté como una enana, para que te voy a engañar. Sólo te daré un dato: 300 fotos en un día, se dice rápido... Mejor no te digo como acabó mi família de mí, aunque supongo que ya te lo imaginas ;)
Nuestra ruta fue la siguiente: Portlligat - Cap de Creus - Cadaquès, pero en ésta entrada no voy a escribir sobre ninguno de estos lugares en concreto (¡eso lo dejo para el lunes que viene!). Hoy en cambio quiero compartir algunas imágenes de ése día que creo que transmiten la esencia y la personalidad de la Costa Brava. Lo bonita y salvaje que es. Lo mucho que me tiene cautivada.
¿Vienes conmigo? ¡Espero que sí!





